Artemisa recibe con alfombra roja al enviado de Vietnam y sus proyectos de inversión en Cuba
Hanói tiene siete empresas en la zona franca de Mariel y propone implicarse en desarrollo agrícola, pesca y energía
La Habana/No queda claro qué busca Vietnam en la Isla, pero el fracaso de su mayor proyecto de agricultura, por culpa de la parte cubana, no ha frenado su ímpetu de seguir realizando negocios en la Isla. El pasado jueves, Le Quang Long, embajador del país asiático en La Habana, fue recibido por las autoridades de Artemisa, ante las cuales expuso el deseo de su Gobierno de participar en el desarrollo del territorio en materia agrícola, pesquera, el turismo y las energías renovables.
Las autoridades de esa provincia desplegaron “la alfombra roja” y dijo estar dispuesta a “recibir a inversionistas y empresas vietnamitas”, parafraseó entonces el periódico VietnamPlus al gobernador del territorio Ricardo Concepción Rodríguez.
Las intenciones de Vietnam son, además de las usuales incursiones en los cultivos de arroz, maíz, soja y en la acuicultura, invertir también en otros negocios más lucrativos: la minería y la construcción de parques solares, que hasta ahora controla China, el mayor socio de la Isla.
El embajador vietnamita “prometió apoyo para la cooperación entre la provincia cubana de Artemisa y localidades vietnamitas”, en especial con la provincia de Binh Duong, resaltó el medio asiático. Asimismo, el diplomático instó a las empresas de su país que están instaladas en Cuba, como AgriVMA, Viglacera y la productora de fertilizantes Anh Kiet, a ampliar “la colaboración y las inversiones en la provincia de Artemisa”.
El embajador vietnamita “prometió apoyo para la cooperación entre la provincia cubana de Artemisa y localidades vietnamitas”
En septiembre de 2024, el presidente de Vietnam, To Lam, visitó la Zona Especial de Desarrollo de Mariel, donde están emplazadas siete empresas de su país. Es la segunda mayor cantidad de compañías de una sola nación en esa zona franca, dijo entonces VietnamPlus, que resaltó el interés del país asiático en tener presencia en el enclave.
En el caso de AgriVMA, hace tres meses comenzó una siembra experimental de arroz en el municipio de Los Palacios, en Pinar del Río, que este mes dio sus primeros resultados. La colecta de las primeras 16 hectáreas, de 1.000 sembradas con la variedad CT16 del grano, fue valorada por VietnamPlus como una muestra de “la cooperación eficiente entre Vietnam y Cuba en la agricultura”.
En efecto, la plantación tuvo un rendimiento de 7,2 toneladas de arroz por hectárea, más de lo que los vietnamitas habían previsto. Para lograrlo, AgriVMA desplegó todo un proyecto de apoyo a los campesinos cubanos con formación, suministros, fertilizantes, pesticidas, semillas y maquinaria agrícola. Todo en pos de cumplir, según dijo el presidente de la empresa al embajador en una visita al sembradío, con el convenio de ayuda firmado por ambos Gobiernos en 2024.
La ganancia para Hanói, una vez más, no quedó clara, pero el proyecto ha aumentado sus metas para el próximo mayo. “Se espera que 1.100 hectáreas de arroz cultivadas por la propia empresa produzcan más de 10 toneladas de grano por hectárea en la cosecha de mayo, superior a la cifra de tres toneladas registrada en la mayoría de los campos cubanos que aún no cuentan con las variedades y técnicas vietnamitas”, reseñó el medio asiático.
“Realizaremos un intercambio sobre las técnicas aplicadas en el campo, y proporcionaremos atención técnica para asegurar el éxito”
Una empresa vietnamita, cuyo nombre no fue dado a conocer, fue también la primera entidad extranjera desde 1959 en recibir tierras en usufructo del Estado cubano. Se trata, inicialmente, de la concesión de 308 hectáreas para sembrar arroz en una granja al sur de la provincia de Pinar del Río, pero la experiencia es inédita, valoró la prensa oficial.
Gracias a AgriVMA, La Habana logró recuperar además la siembra del cereal en La Sierpe, en Sancti Spíritus, que había sido abandonada tras 20 años de decepciones por técnicos del propio país asiático. La firma llegó a Cuba con una inversión inicial de 21 millones de dólares a principios de 2023 y –aunque su negocio está centrado fundamentalmente en la alimentación animal y la ganadería– se expandió al sector arrocero.
“Realizaremos un intercambio sobre las técnicas aplicadas en el campo, y proporcionaremos atención técnica para asegurar el éxito”, dijo una directiva, que aseguró que la intención de la empresa es continuar después con la semilla habitual, plantando 15.000 hectáreas en toda la Isla a partir de noviembre, cuando comienza la campaña del frío. “Esta cosecha, al igual que la anterior, será donada a la patria cubana”, añadió.
Este miércoles, Cambodia se presentó como otro socio de la Isla en materia arrocera al firmar con La Habana un memorando de entendimiento para la experimentación de siembra del grano en variedades de ciclo corto.