China concluye las maniobras con las que recrudeció su presión militar contra Taiwán
Desde la toma de posesión del presidente taiwanés William Lai en 2024, Pekín ha organizado tres ejercicios militares a gran escala y un despliegue naval
Pekín/El Ejército chino concluyó este miércoles sus dos días de maniobras militares alrededor de Taiwán con unos ejercicios con fuego real de largo alcance en el mar de China Oriental, acciones que el Gobierno de la isla ha calificado de "irresponsables" y "provocadoras". El Comando del Teatro Oriental de Operaciones del Ejército chino anunció esta mañana la realización de nuevos simulacros bélicos en el centro y sur del estrecho de Taiwán, denominados Strait-Thunder 2025A, con el fin de "poner a prueba" la capacidad de sus tropas.
Estos ensayos, en los que participó el grupo de combate del portaaviones Shandong, ubicado a 190 millas náuticas (351,8 kilómetros) al sureste de Taiwán, se centraron en tareas de "bloqueo y control conjuntos" y en "ataques de precisión contra objetivos clave", indicó el coronel Shi Yi, portavoz del Comando.
En un comunicado posterior, el vocero señaló que las tropas llevaron a cabo "ejercicios con fuego real de largo alcance" en aguas del mar de China Oriental, en línea con los planes de entrenamiento previstos. "Los ejercicios consisten en ataques precisos contra objetivos simulados en puertos clave e instalaciones energéticas, y lograron los resultados esperados", especificó Shi, quien anunció a última hora de la tarde que las maniobras fueron "completadas con éxito".
En una rueda de prensa, el teniente general taiwanés Hsieh Jih-sheng explicó que los ejercicios con fuego real tuvieron lugar en "una zona cerrada" del mar de China Oriental, concretamente a unos 400 kilómetros de Taiwán, y que no se observaron otros similares en las cercanías de la isla. El oficial precisó que las fuerzas armadas taiwanesas todavía están recopilando información sobre qué tipo de misiles o cohetes fueron lanzados durante el simulacro, según declaraciones recogidas por la agencia CNA.
Durante su comparecencia, Hsieh avanzó que se habían detectado 36 aeronaves, 13 barcos militares y 10 buques de la Guardia Costera de China en las inmediaciones de Taiwán hasta las 14:00 horas del miércoles. Estas cifras son inferiores a las notificadas durante la primera jornada de maniobras, en las que se contabilizaron un total de 76 aeronaves y 15 buques de guerra chinos en los alrededores de su territorio.
Esta nueva oleada de maniobras volvió a protagonizar la rueda de prensa del Ministerio de Relaciones Exteriores de China
Esta nueva oleada de maniobras volvió a protagonizar la rueda de prensa del Ministerio de Relaciones Exteriores de China, que lamentó que "una minoría de países se haya inmiscuido en los asuntos internos" de Pekín, en referencia a las críticas de Estados Unidos y la Unión Europea por estos ejercicios. "La cuestión de Taiwán es un asunto puramente interno de China que no admite injerencias extranjeras", afirmó el portavoz de la Cancillería Guo Jiakun, argumentando que esta escalada de tensiones se debe a las "actividades 'separatistas' favorables a la independencia de Taiwán" y a la "connivencia y apoyo de fuerzas externas". "Mientras continúen las provocaciones a favor de la independencia de Taiwán, el castigo contra los independentistas no cesará", avisó el vocero, que también advirtió de que Pekín "nunca permitirá que nadie ni ninguna fuerza separe Taiwán de China por ningún medio".
Unas horas después, el Ministerio de Defensa Nacional de Taiwán denunció la "actitud frívola" del Ejército chino, al que acusó de abordar los conflictos militares "como si fueran un juego de niños". "No importa qué nombre le dé el EPL (Ejército Popular de Liberación) a estas acciones unilaterales que socavan la paz y la estabilidad regional, no puede justificar su naturaleza beligerante, provocadora e irresponsable", manifestó el organismo en un duro comunicado.
Las fuerzas taiwanesas "continúan ejecutando ejercicios de preparación inmediata para el combate" y "llevando a cabo simulacros basados en la amenaza enemiga y en las condiciones climáticas", apuntó la cartera castrense, que todavía no se ha pronunciado respecto a la finalización de las maniobras.
Los ejercicios tuvieron lugar semanas después de que el presidente taiwanés, William Lai, tachado de "independentista" y "alborotador" por las autoridades chinas, definiese a China como una "fuerza externa hostil" y anunciase un conjunto de iniciativas para frenar las operaciones de "infiltración" de Pekín contra la isla. Estos ensayos también se desarrollaron pocos días después de que el secretario estadounidense de Defensa, Pete Hegseth, profiriese múltiples críticas contra China durante su gira por Filipinas y Japón.
Desde la toma de posesión de Lai en mayo del año pasado, China ha intensificado notablemente sus actividades militares en torno a Taiwán, organizando tres maniobras a gran escala y un despliegue naval sin precedentes en el Pacífico Occidental, en lo que muchos analistas interpretan como una "normalización" de la presión sobre la isla.
El mandatario taiwanés sostiene que la República de China (nombre oficial de Taiwán) y la República Popular China "no están subordinadas entre sí"
El mandatario taiwanés sostiene que la República de China (nombre oficial de Taiwán) y la República Popular China "no están subordinadas entre sí" y ha expresado en varias ocasiones su deseo de dialogar con Pekín en condiciones de "igualdad" y "dignidad", aunque en las últimas semanas ha endurecido su tono.
Tras la investidura de Lai, China emprendió una primera oleada de maniobras militares alrededor de la isla, denominadas Joint Sword-2024A, que consistieron en "patrullas conjuntas de preparación para el combate mar-aire, la toma conjunta del control integral del campo de batalla y ataques conjuntos de precisión contra objetivos clave". Durante los dos días que duró el simulacro (23 y 24 de mayo), el Ejército chino empleó 111 aeronaves militares, de las cuales 82 cruzaron la línea media del estrecho de Taiwán e ingresaron en la autoproclamada Zona de Identificación de Defensa Aérea (ADIZ) taiwanesa, así como 46 buques de guerra.
Las segundas maniobras a gran escala, bautizadas como Joint Sword-2024B, tuvieron lugar el pasado 14 de octubre, cuatro días después de la celebración del Día Nacional taiwanés, y en ellas se simuló el "bloqueo de puertos y áreas clave" de la isla, además de ataques contra "objetivos marítimos y terrestres". Si bien estas fueron las maniobras más cortas en duración (apenas 13 horas) desde las realizadas en agosto de 2022, tras la visita de la entonces presidenta del Congreso de EE UU, Nancy Pelosi, a Taiwán, también fueron las más intensas: 153 aeronaves del Ejército chino participaron en la operación, la cifra diaria más alta reportada por el Gobierno taiwanés hasta la fecha.
A mediados de diciembre, China volvió a sorprender con el despliegue de múltiples barcos militares en la región oriental de Taiwán y en el Pacífico Occidental, poco después de que el presidente taiwanés finalizara su primera gira internacional como mandatario, que incluyó escalas en los territorios estadounidenses de Hawái y Guam. "En comparación con ejercicios anteriores, la escala de este simulacro es diferente en muchos aspectos (...). China no sólo está llevando a cabo operaciones en torno a Taiwán, sino que también está intentando aislar a la región al extender sus fuerzas militares hacia el exterior", declaró entonces el teniente general taiwanés Hsieh Jih-sheng.
En estas maniobras, que no fueron confirmadas oficialmente por Pekín, el Gobierno taiwanés contabilizó 134 aeronaves, 39 buques de guerra y 17 "barcos oficiales" chinos en las inmediaciones de su territorio a lo largo de tres días.