EE UU deniega el permiso de viaje a Cuba a una banda estudiantil de jazz
El canciller cubano atribuye la decisión al “oscurantismo fanático” del Gobierno de Donald Trump
La Habana/La Cancillería cubana protestó este miércoles tras la negación del permiso de viaje, por parte las autoridades estadounidenses, al grupo de jazz del Clark College de Washington. Bruno Rodríguez atribuyó el hecho al “oscurantismo fanático” del Gobierno de Donald Trump, que –espetó– ve como un peligro el “potente desarrollo artístico cubano”.
“EE UU llega al extremo de prohibir un intercambio cultural de estudiantes de la banda de jazz de Clarke College. ¿A qué le temen los enemigos de Cuba?”, añadió en su publicación en X.
Con las maletas listas y a pocas horas de que su avión partiera rumbo a Cuba el pasado 25 de marzo, la banda recibió la notificación de que su visita a la Isla había sido cancelada. Según una carta enviada al Clark College por la Oficina de Control de Activos Extranjeros (Ofac), la presencia del conjunto en La Habana es “incompatible” con las políticas del Gobierno de EE UU y, por tanto, el permiso de viaje fue denegado.
La medida fue criticada por los directivos del colegio, que aseguraron que el objetivo de la visita era puramente educativo
El Clark College Jazz Ensemble había planificado varias actividades en los días programados para su visita, del 26 al 31 de marzo. Entre ellas, realizar intercambios musicales con estudiantes cubanos de la Escuela de Música Amadeo Roldán y del Centro Cultural Fellini, aprender de los estilos de música cubana y realizar presentaciones en conjunto.
Sin embargo, tras una “cuidadosa consideración, que incluyó consultas con el Departamento de Estado de EE UU”, la Ofac no emitió la licencia de viaje.
La medida fue criticada por los directivos del colegio, que aseguraron que el objetivo de la visita era puramente educativo. “El propósito del viaje a La Habana, Cuba, es brindarles a estos 21 estudiantes la oportunidad de aprender sobre la historia del jazz cubano a través de dos presentaciones de expertos locales”, defendió la portavoz del colegio Maureen Chan-Hefflin.
No es la primera vez que Washington niega permisos de viajes relacionados con Cuba, y no solo de quienes pretenden viajar a la Isla, sino a los cubanos que solicitan visas culturales, de estudio o diplomáticas para viajar a Estados Unidos. Tras la llegada de Trump a la Casa Blanca, este tipo de restricciones ha aumentado.
La Administración de Trump informó de que había ampliado su política de restricción de visados a personas que estén relacionadas con el trabajo forzoso en la Isla
El pasado febrero, EE UU suspendió "el mecanismo de solicitud de un grupo de categorías de visas" que utilizan funcionarios del Estado cubano y sus dependencias para viajar a ese país. La decisión, criticada en ese momento por Carlos Fernández de Cossío, viceministro de Relaciones Exteriores de la Isla, se dio a conocer luego de que la sección consular estadounidense rechazara "decenas de pasaportes" sin otorgar los respectivos visados.
Entre los afectados no solo constaban funcionarios del régimen, sino también una parte del equipo de baloncesto cubano que debía desarrollar un partido clasificatorio en esas fechas en Puerto Rico.
Días más tardes, la Administración de Trump informó de que había ampliado su política de restricción de visados a personas que estén relacionadas con el trabajo forzoso en la Isla. Según explicó el secretario de Estado, Marco Rubio, la ampliación afecta a funcionarios o ex funcionarios, cubanos o de otros países, “que se cree que son responsables o están involucrados en el programa de exportación de mano de obra cubana, en particular las misiones médicas de Cuba en el extranjero”.
La restricción también se aplicará, aseguró, a la “familia inmediata” de esos señalados. Asimismo, alegó que el Departamento de Estado ya ha tomado “medidas para imponer restricciones de visas a varias personas, incluidos venezolanos, en virtud de esta política ampliada”.
Las medidas parecen estar relacionadas con la inclusión de Cuba en una lista de países con restricción total o parcial de entrada a Estados Unidos que todavía no se ha hecho efectiva. La Isla ocupa un puesto dentro de la categoría “roja”, entre los países que Washington considera peligrosos o que no cooperan con las medidas de seguridad migratoria, las deportaciones de migrantes y en la lucha contra el terrorismo.